Volkswagen quiere llevarse una buena rebanada del mercado de los vehículos eléctricos con su gama de modelos ID. El primero de ellos, el ID.3, ya recorre las calles de Europa. En América hemos tenido que esperar hasta el lanzamiento del Volkswagen ID.4, que se presenta ante nosotros con lo mejor de un auto eléctrico, pero en un formato más a la moda: el de un SUV compacto.

Volkswagen dice que el ID.4 se maneja como un GTI, es tan versátil como un Tiguan y tiene el propósito de un Beetle. Esta ambiciosa declaración cobra algo de sentido al saber todas las posibilidades que nacen a partir de la plataforma MEB sobre la cual fue desarrollada, y que será el punto de partida de casi todos los vehículos eléctricos de Grupo Volkswagen.

Su arquitectura le permite ofrecer una cajuela de 858 litros (sin asientos abatidos) y espacio para pasajeros muy similar al de Tiguan, pero con una carrocería más pequeña. El Volkswagen ID.4 mide 4.58 metros de largo, es decir, casi 12 cm menos que Tiguan. También es ligeramente más bajo y ancho.

Tracción trasera y hasta 400 km por carga

En términos dinámicos, Volkswagen nos presenta algo muy interesante. El ID.4 vuelve a las raíces de la marca con un motor ubicado en el eje trasero, capaz de generar 201 hp y 228 lb-pie. Es capaz de recorrer alrededor de 400 kilómetros por carga gracias a un paquete de baterías de 82 kWh. En 2021 llegará una variante de tracción integral con un motor adicional al frente, para alcanzar 302 hp.

Volkswagen se asoció con Electify America para ofrecer 3 años de carga rápida sin costo a los propietarios del ID.4 en Estados Unidos. En estaciones de 125 kW tarda sólo 38 minutos en recargar un 80%. Con el cargador de 11 kW incluido, la batería recupera 53 km de autonomía en una hora; en cargadores caseros o públicos de nivel 2, la batería se llena en alrededor de 7 horas y media.

Al hablar del chasís, la marca hace apuntes importantes. El ID.4 utiliza una suspensión delantera tipo McPherson y una trasera independiente multibrazo, ambas con barras estabilizadoras. Únicamente el eje delantero lleva frenos de disco; atrás encontraremos tambores porque, según cuentan en Volkswagen, los discos traseros pueden ser menos efectivos que los tambores luego de largos periodos sin uso rudo, dado que los vehículos eléctricos se apoyan en el freno regenerativo.

El reparto del peso fue otro aspecto muy cuidado por los desarrolladores. El hecho de contar con las baterías en la zona baja del vehículo, de que la distribución de peso fuese balanceada y que la estructura sea de aluminio permite reducir el centro de gravedad y mejorar el comportamiento dinámico.

Una cabina conectada e inteligente

El interior del Volkswagen ID.4 sigue el estilo minimalista del ID.3, con un tablero casi idéntico al del hatchback, aunque con algunos ajustes en el diseño de las rejillas de ventilación y en la selección de materiales. El protagonismo se lo lleva la pantalla colocada a manera de tablet, que según versión puede ser de 10 o 12 pulgadas.

El sistema de infotenimiento Discover Pro permite manipular navegación, telemática, infotenimiento, ajustes del vehículo y asistencias de conducción. Se puede controlar mediante gestos, mandos táctiles o comandos de voz orgánicos. Basta decir Hello, ID y dar alguna instrucción como “tengo frío” para que el sistema responda acorde a la necesidad detectada.

Sobre la línea de equipamiento, todos los Volkswagen ID.4 incluirán rines de 19″, sensor de lluvia, espejo retrovisor electrocrómico, cuadro de instrumentos digital de 5.3″, climatizador automático bizona, llave inteligente y volante y espejos calefactables. A lo largo de la gama se suman conexión WiFi hasta para cuatro dispositivos, cargador inalámbrico, asiento de ajuste eléctrico, faros de LED con alumbrado en curva, rines de 20″ e incluso el logo delantero de Volkswagen iluminado.

Tras subsidios, en EE. UU. costará lo que un Tiguan

El Volkswagen ID.4 se puede reservar en Estados Unidos a partir de hoy, aunque las entregas tendrán lugar hasta principios de 2021. El precio de partida es de 39,995 dólares (882,000 pesos) antes del subsidio federal, que reduce hasta 7,500 dólares, dejándolo con una etiqueta similar a la del Tiguan más equipado.

Por el momento, su producción únicamente tiene lugar en las instalaciones de Volkswagen en Zwickau, Alemania, aunque está previsto que a partir de 2022 también se fabrique en Chattanooga, Estados Unidos, para reducir su precio. La marca tiene prevista una etiqueta de 35,000 dólares para cuando inicie la producción local.